05 noviembre 2006

No hay titulo

Pues no, no pienso que las cosas vayan a cambiar a mejor nunca. Y de todas formas ya es tarde, y no es mejor tarde que nunca si ya no sirve para nada. Esperare sentadito en mi tejado hasta que me resbale y todas las cosas vere pasar mientras caigo, y sera algo corto y sin gracia. Tampoco dejare un bonito cadaver ni habra una octava vida por mucho olor a sardinas. Y todo da igual realmente. Los padres deberian pensar antes de hacer el gilipollas. "Asi son las cosas y asi se las hemos contado". No se puede cambiar nada, lo siento, has perdido y hasta la vista, vuelva cuando quiera imbecil. Y dura y dura y dura. Punto.

El problema es que es "y a parte".

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

tras....pffffffffff a todo....en fin..besos.

6:18 p. m.  
Anonymous jocho said...

no entendi muy bien todo parece un poco inconexo explicate mejor

12:51 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Las cosas nunca van a cambiar mientras se siga siendo cobarde.Encerrarse en un micromundo sin ver nada más allá y no salir de esa burbuja de lamentaciones y autocompasión es algo muy fácil. Lo dificil es afrontar la realidad, enfrentarse cara a cara a la vida y luchar por ser el ganador. Se lo que estarás pensando ahora:" ...ya no quedan ganas". Claro, es hora de despertar y cuesta salir de bajo de las sábanas, no?
El problema no son las ganas, el verdadero problema es otro, y lo conoces muy bien. Se llama miedo.¿Y quien no lo conoce? Todos alguna vez hemos tenido la suerte o la desgracia de convivir con él, la diferencia es que algunos preferimos perderlo de vista porque se mete demasiado en las vidas ajenas.
Eso es, el miedo a los cambios, mejor dicho, el miedo al fracaso. Pero...un momento, ¿no crees que ya nada puede ir peor?, entonces...¿de qué tienes miedo?, no tienes nada que perder, ya lo perdiste todo, ¿o es que acaso aún queda algo escondido que sigue vivo y por eso tienes miedo a perderlo?
Ves, tengo razón, sí que hay ganas y muy en el fondo también ilusión. Todavía existen esas ganas por cambiar, pero están frustradas, por eso no te dejan ser feliz.
Sólo se vive una vez. Sólo hay dos opciones.Vivir o morir. Si quieres seguir muerto allá tú (es tu decisión). Yo elijo la vida, que la muerte ya se encargará ella sola de elegirme a mi, y te aseguro que no la "esperaré sentadita en mi tejado".

CRETA

11:22 p. m.  

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